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El concepto de eHealth.

28 julio, 2010 2 comentarios

Quizás uno de los primeros pasos a dar en cualquier investigación sea aclarar o definir los términos que se utilizarán. En nuestro caso el término es electronic Health, eHealth o e-Health (eSalud, en español), algo que parece sencillo a primera vista, pero que finalmente no lo es tanto.

En 2005 Oh et al, del Centre for Global eHealth Innovation, realizaron una revisión sistemática del término eHealth, neologismo que ha sido aceptado de forma general aún cuando, según los autores del estudio, no existe un  significado que haya sido acordado de manera explícita.

El estudio escogió 51 definiciones obtenidas de revistas científicas, pero también de literatura gris editada en papel o en internet. Estas definiciones abarcaban un amplio rango de términos, pero no mostraron un consenso claro. Los dos únicos términos que se repitieron en todos fueron Health y Technology. El término Health fue más utilizado en su acepción como provisión de servicios (health care, health system, health industry) y no tanto como un resultado. No obstante, el término eHealth hereda los problemas que ya tiene el propio término Health.

Otros términos menos generales fueron: commerce, activities, stakeholders, outcomes, place, and perspectives. Un aspecto que destacan los autores es que en todos los casos, el término eHealth tiene una connotación positiva. La definición más referenciada es la de Eysenbach y publicada en la editorial de JMIR en 2001:

e-health is an emerging field in the intersection of medical informatics, public health and business, referring to health services and information delivered or enhanced through the Internet and related technologies. In a broader sense, the term characterizes not only a technical development, but also a state-of-mind, a way of thinking, an attitude, and a commitment for networked, global thinking, to improve health care locally, regionally, and worldwide by using information and communication technology.

Además propone que la e de eHealth no es sólo de electronic, sino además de: efficiency, enhancing quality, evidence based, empowerment, encouragement, education, enabling, extending, ethics, equity, easy-to-use, entertaining and exciting.

Con el mismo título que utilizó Eysenbach en su editorial -What is the e-Health?- han ido apareciendo una serie de artículos en la misma revista que ahondan en esta temática:

What is the e-Health? (3). Systematic Review, que ya hemos comentado.

What is the e-Health? (4). A scoping exercise to map the field (marzo 2005).

What is the e-Health? (5). A Research Agenda for eHealth Through Stakeholder Consultation and Policy Context Review (noviembre 2005).

What is the e-Health? (6). Perspectives on the Evolution of eHealth Research (marzo 2006).

Referencia:

– Oh H, Rizo C, Enkin M, Jadad A. What is eHealth?: a systematic review of published definitions. World Hosp Health Serv. 2005;41(1):32-40. Review. PubMed PMID: 15881824. (En wikipedia podéis encontrar algunos de los términos que analizaron).
-Eysenbach G. What is e-health? J Med Internet Res. 2001 Apr-Jun;3(2):E20. PubMed PMID: 11720962; PubMed Central PMCID: PMC1761894.
-Pagliari C, Sloan D, Gregor P, Sullivan F, Detmer D, Kahan JP, Oortwijn W, MacGillivray S. What is eHealth (4): a scoping exercise to map the field. J Med Internet Res. 2005 Mar 31;7(1):e9. Review. PubMed PMID: 15829481; PubMed Central PMCID: PMC1550637.

Revista eSalud

Hoy hemos recibido el último número de la resvista eSalud, concretamente el número 23 del volumen 6. Esta revista es editada por la Fundación eSalud que define la eSalud como:

La eSalud no es un modo alternativo o adicional de atención sanitaria como consecuencia de la aplicación de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC), sino una forma diferente de prestar servicios de salud tradicionales.

La revista se creó en 2005 y tiene una tirada trimestral. El acceso al contenido es libre, ya que tienen una licencia creative commons, permitiendo la descarga de los artículos en formato pdf.

En este número, su editorial habla de la importancia de las TIC en el manejo de los pacientes crónicos, y pone como ejemplo el libro publicado por OPIMEC, y presentado en la EASP: When people live with multiple chronic deseases (se puede descargar gratuitamente en la página de OPIMEC).

Hay un artículo que nos ha gustado especialmente. El artículo cuenta la puesta en marcha de un servicio de TeleUci en zonas selváticas de difícil acceso en Colombia y cómo esta medida tiene un impacto en la morbimortalidad, resultando costo-efectiva no sólo para la organización sino también para los pacientes y famliares.

Las conclusiones del estudio son muy interesantes. Entre ellas destacamos las dos siguientes:

  • Se trata de un modelo reproducible en todos los países pobres o en vías de desarrollo del mundo, permitiendo acceso a las nuevas tecnologías y generando equidad social.
  • Es necesario desarrollar herramientas pedagógicas autóctonas que tengan en cuenta y respeten la cultura e idiosincrasia de los pueblos, para lograr la penetración y socialización de las TICs entre las personas vulnerables, beneficiarias del modelo.

Daño asociado al uso de información sobre salud en Internet

Aunque este artículo es viejo -publicado en 2oo2- es el único que hemos encontrado donde se hable del daño que ha provocado el uso de internet para conseguir información sobre salud.

En concreto se trata de una revisión sistemática donde buscaron estudios con las palabras claves harm e internet. El estudio define daño como físico (efectos adversos, tratamiento incorrecto), emocional (falsas expectativas, ansiedad por pronóstico erróneo) o económico (segundas opiniones, gastos en pruebas diagnósticas no necesarias).

Finalmente fueron incluídos sólo 3 artículos. El primer estudio recoge dos casos de distrés emocional debido a una estrategia de búsqueda inapropiada. El segundo recoge un caso de intento de interrupción de embarazo tras una mala comprensión de un diagnóstico y consiguiente mal uso de palabras claves en la búsqueda en internet. Por último, el tercer artículo presenta un caso de auto-medicación que resultó en fallo hepático y muerte.

Los autores de la revisión plantean algunos motivos que podrían explicar la escasez de información entorno a daños relacionados con información de salud sacada de internet:

  • Encontrar información en internet no supone usarla. Argumentan que los pacientes pueden ser más críticos con la información que encuentran de lo que los profesionales sanitarios estamos dispuestos a reconocer.
  • Sentimiento de culpa o de intimidación por parte de los pacientes. Esto haría que no quisieran reconocer que su problema de salud se debe a información encontrada en internet.
  • La no consideración de internet como una causa de efectos adversos por parte de los médicos.
  • La no publicación de casos de daño relacionados con internet, bien por no considerarlo interesante el médico o bien por haber sido rechazado por los editores de las revistas médicas.

La revisión se cierra comentando la experiencia de DAERI (Database of Adverse Events Related to the Internet), iniciativa europea para recoger de forma sistemática cualquier posible daño causado por internet. Sin embargo, no hemos conseguido información en la red sobre esta base de datos, salvo un artículo de Eysenbach, investigador del Centre for Global eHealth Innovation

Referencia: Crocco AG, Villasis-Keever M, Jadad AR. Analysis of cases of harm associated with use of health information on the internet. JAMA. 2002 Jun 5;287(21):2869-71. Review. PubMed PMID: 12038937.

Las TIC en el SNS.

Como comentamos en la entrada anterior, a través de la página del Observatorio Nacional de Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información (ONTSI), hemos tenido acceso al informe Las TIC en el Sistema Nacional de Salud. El programa Sanidad en línea. Actualización enero 2010.


El programa Sanidad en línea es un proyecto enmarcado en el Plan Avanza del Gobierno de España con la idea de acelarar la inserción de España en la Sociedad de la Información. Además supone una de las estrategias del Ministerio de Sanidad y Políticas Sociales desarrolladas en su Plan de Calidad para el Sistema Nacional de Salud (marzo,2006).

Según este informe el objetivo final de este programa es

permitir el acceso a parte de la información clínica de los ciudadanos, desde cualquier punto del Sistema Nacional de Salud utilizando como llave un sistema interoperable de Tarjeta Sanitaria que permite identificar al paciente de forma unívoca y acceder a su información clínica independientemente de dónde esté almacenada.

Algunos datos que arroja el informe son:

  • Más del 70% de los hospitales y centros de especialidades disponen de conexiones superiores a 6 Mbps.
  • La receta electrónica está implantada en tres comunidades: Andalucía, Baleares y Extremadura. Además el 42% de las farmacias están preparadas para dispensar medicamentos electrónicamente. El 18% de las dispensaciones en España fueron electrónicas en 2009.
  • El 98% de los centros de salud del SNS disponen de un sistema de historia clínica electrónica (HCE), habiendo un 87% de médicos de familia y pediatras en atención primaria que la utilizan.
  • El servicio de citas por Internet se encuentra implantado en los centros de salud de 11 comunidades autónomas, entre ellas Andalucía.

Finalmente, otro dato interesante es que el gasto y la inversión en TIC sanitarias en el SNS ha supuesto en 2009 un 0,9% del presupuesto sanitario total de las comunidades autónomas. Sería interesante comparar este dato con otros países de nuestro entorno, porque sin duda es un buen indicador de qué tan en serio se toman las administraciones el tema de las TIC.

Calidad de la información sobre salud en internet

Hace algunas semanas nos enviaron una revisión bibliográfica sobre la evaluación de la calidad de las páginas web con información sanitaria. El estudio lo hacen un grupo de Murcia.

En la introducción de la revisión ponen de manifiesto que el médico sigue siendo la primera fuente de información en temas de salud para el paciente. Mientras tanto, internet comienza a ser una fuente determinante para tener esta información.

Sin embargo describen dos dificultades en cuanto a la evaluación de la calidad de los sitios web sanitarios: por una parte la variabilidad del propio concepto de calidad y, por otra, la diversidad de criterios o indicadores de calidad descritos. Mientras no haya una herramienta adecuada para evaluar la calidad, la responsabilidad de la credibilidad que se dé a los sitios web sanitarios recae en los usuarios.

La revisión divide los estudios en cuatro grupos:

  1. los que describen criterios generales de calidad.
  2. los que describen las herramientas de evaluación.
  3. los que analizan los instrumentos de evaluación.
  4. y, por último, los que estudian a los usuarios.

En cuanto a los criterios generales, se establecen algunos consejos para determinar si una página web sanitaria es de calidad, como ejemplo la lista CARS (credibility, accuracy, reasonableness and support) o los 4 criterios desarrollados por Ramos (autoría, contenido, fecha de actualización y arquitectura informacional).

En las herramientas para la evaluación de la calidad se describen dos tipos, los códigos de conductas y la certificación. Entre los primeros destacan  la Guidelines for medical and Health Information Sites on the internet, desarrollado por la AMA; el proyecto de la Internet Health Coalition; y -quizás el más conocido- Health on the Net, con su código Hon Code. Entre las certificaciones destaca el proyecto elaborado por el Colegio de Médicos de Barcelona, Web Médica Acreditada, la más utilizada en español; y la Review Accreditation Commission, el sistema de acreditación más usado en EE.UU.

De los estudios sobre los usuarios destacan algunas conclusiones. Por ejemplo, un estudio realizado por la California HealthCare Foundation, determina tres tipos de usuarios: el sano, el recién diagnosticado y el paciente crónico y sus familiares. Cada uno de ellos hace un uso diferente de internet para buscar información sobre salud. En otro estudio realizado por el grupo de Eysenbach, demuestra que los usuarios encuentran la información que se proponen buscar aunque tardan más tiempo y no le dan importancia a los sellos de calidad, entre otras conclusiones.

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La reseña bibliográfica:

Conesa Fuentes, M. Carmen; Aguinaga Ontoso, Enrique (2009). «Evaluación de la calidad de las páginas web con información sanitaria : una revisión bibliográfica». BiD: textos universitaris de biblioteconomia i documentació, desembre, núm. 23. <http://www.ub.edu/bid/23/conesa2.htm&gt; [Consulta: 22-07-2010].

Nuestra bibliografía en Pubmed

Para facilitar el acceso a la bibliografía que estamos utilizando y utilizaremos en esta tesina hemos creado una lista pública en pubmed, a través de my NCBI.

Esta herramienta permite guardar las búsquedas que se hacen en pubmed, organizarlas por temas de búsqueda, compartirlas con otros usuarios y otras posibilidades… Es un ejemplo claro de 2.0 aplicado a la salud.

Podéis visitarla aquí: View my collection, “TICs” from NCBI

Además, la hemos dejado como enlace y también en la página de Bibliografía. Esperamos que os sea de utilidad.

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